17 abr. 2011

Pesadilla infernal.


Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura, era su último recuerdo de aquella noche. Luego todo se vuelve oscuro.

Pasó de una fiesta a aquel infierno. Sólo sabía que no estaba en su país y que si no era amable con los clientes le pegaban una paliza. Si quería mantener a su familia a salvo de aquellas bestias debía obedecer y callar.

Cuando estaba con un cliente recordaba aquella fiesta y pensaba, que tal vez, todo era una pesadilla de la que despertaría algún día, mientras amargas lágrimas desbordaban sus ojos.

Ana Rosa 10/04/2011