12 mar. 2014

Las calabazas de la abuela Carmen



Las calabazas de la abuela Carmen

Tanto visitante inesperado desbordaba por completo a la abuela Carmen, acostumbrada a la rutinaria vida de un pueblo de no mas de 200 almas.

Esta octogenaria criaba las calabazas más grandes de la comarca. Razón por la cual vino la televisión regional a realizar un reportaje sobre las mismas. 

Mientras el reportero media una de las calabazas se escucho un fuerte crujido, y ésta, se abrió en dos dejando ver una figura de apariencia humana en postura fetal. Abrio los ojos, salió de su refugio, se puso en pie, desplegó sus alas  y echó a volar dejando un aroma a palomitas de maiz. 

Ana Rosa Tinoco

29 abr. 2013

Palabra y poder


El miedo al poder de la palabra hizo que los nuevos dictadores prohibieran hablar a la ciudadanía. Se permitían burdos gestos para comunicarse. Los abusos y las injusticias casi masacraron a toda una generación y el futuro de la siguiente. Ante tanta barbarie y sin nada que perder, la ciudadanía sin necesidad de comunicarse se manifestó en masa frente al palacio. Miles de soldados fuertemente armados los rodearon. La ciudadanía unida en una sola voz grito la palabra Libertad y ocurrió que, los soldados, sus armas y los dictadores desaparecieron para siempre. 

Ana Rosa 2271072012

El prisionero



Ya falta poco para que ella aparezca, es la única que me escucha. No se cuanto tiempo llevo aquí encerrado.

Me entregan la comida por una ranura de la puerta, pero siempre en silencio, este maldito silencio. Yo que daba conferencias sobre derechos y libertades, ahora nadie sabe donde estoy.

Ya casi la veo, se asoma a mi ventana y se para a escucharme. Si no fuera por ella me habría vuelto loco. Mañana empezará su cuarto menguante y cuando sea luna nueva estaré un tiempo sin verla. Pero sé que volverá, ella siempre regresa a mí.

Ana Rosa 22/10/2012